Carta a Doña Anita

Carta a Doña Anita

 

Hace algunos años que no estás entre nosotros y decidí que tu nombre y presencia de alguna manera estuviera aquí, ya que fuiste y eres para mí un gran ejemplo de perseverancia y perfección.

Te recuerdo aprovechando todo el tiempo que tuvieras ya sea en la cocina, costurando o tejiendo, sin descuidar a tu familia o tus compromisos sociales ya que nunca te faltó invitación por parte de tus amigas o de la familia. Siempre fuiste muy apreciada y muy querida por mucha gente.

Estar cerca de tí me dejó valores muy firmes y no sólo a mí, también a tus hijas: Martha y Ana María que siguen tus enseñanzas en todos los sentidos.

Dios nos ha bendecido dándonos la oportunidad de seguir adelante con lo que más satisfacción te dio a ti: la Repostería.

Por más de 50 años hemos endulzado a generación tras generación y seguiremos haciéndolo si la gente nos lo permite.

Por todo lo que me enseñaste, te doy las gracias mi querida Manita.

Con Cariño,
Cristy